jueves, 20 de febrero de 2014

5 excelentes razones para comenzar a comer más despacio / lento

Uno de los problemas en nuestra vida diaria es que muchos de nosotros nos pasamos de manera acelerada el día sin tiempo para nada... y cuando tenemos tiempo para alimentarnos, engullimos los alimentos de manera fulminante. Eso solamente puede conducir a una vida llena de estrés y, por lo tanto, a un mal estilo de vida.


Con el simple pero poderoso acto de comer despacio podemos comenzar a revertir ese mal estilo de vida inmediatamente. ¿Qué tan difícil es? Tomas bocados más pequeños, masticas lentamente y por más tiempo e, inevitablemente, disfrutas más tu comida. Tomar unos pocos minutos extra en cada sesión de comida parece “pan comido” pero puede tener efectos profundos a la larga.

No solamente se trata de salud, se trata de un estilo de vida. Y ya sea que adoptes este estilo o no, aquí hay algunas razones que deberías considerar con respecto de los beneficios y ventajas de comer más despacio:

1.- Perder peso

Un considerable número de estudios confirman que simplemente por comer más despacio vas a consumir menos calorías (de hecho, suficiente para perder 10 kilos al año haciendo solo eso). La razón es que toma cerca de 20 minutos para que nuestro cerebro registre que estamos llenos. Si se come despacio tenemos tiempo de darnos cuenta que ya estamos llenos y parar de comer a tiempo.

2.- Disfrutar la comida

Es difícil disfrutar de la comida si comes demasiado a prisa. De hecho, está bien comer alimentos que se consideran prohibidos para algunas dietas (postres, pizza, pollo frito) si los consumes en pequeñas cantidades lentamente. Piénsalo, quieres probar esa comida porque sabe deliciosa pero si las comes con mucha prisa ¿Cuál es el punto? Si la comes despacio puedes aun conseguir la misma cantidad de sabor, pero con mucho menos entrando a tu estómago.

3.- Mejor digestión

Si comes más despacio vas a masticar mejor la comida, lo cual conduce a una mejor digestión. En realidad el proceso digestivo comienza en la boca, así que entre más trabajes en esa zona menos te tendrás que preocupar por los movimientos en tu estómago. Esto también ayuda a aminorar algunos problemas digestivos.

4.- Menor estrés

Comer despacio, y poner atención a lo que comemos, te sitúa en el momento. En lugar de comer apresuradamente pensando en que es lo que vas a hacer después, tomate tu tiempo. Cuando comes, solamente debes preocuparte por comer. Pruébalo.

5.- Rebelarte contra la comida rápida y la vida rápida

La vida rápida lleva a consumir comida rápida (y hacerlo rápidamente). Este estilo de vida nos está deshumanizando, haciendo que nos enfermemos, estresemos y volvamos infelices. Corremos para completar el día, haciendo una tarea inconscientemente para proseguir con la siguiente, sin tomarse tiempo para vivir y disfrutar la vida.

No comas comida rápida, come en un buen restaurante o, mejor aún, cocina tus propios alimentos y disfrútalos. Degusta la vida misma a través de la comida.

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